Una niña de 9 años ha captado la atención pública no solo por su predicación bíblica, sino también por la fortaleza y resiliencia que ha demostrado tras someterse a un trasplante de riñón. Diagnosticada en 2020 con una infección bacteriana que afectó gravemente el funcionamiento de ambos órganos, Ester Souza recibió un trasplante renal y, desde entonces, atraviesa un nuevo y esperanzador capítulo en su vida.
Hospitalización prolongada y búsqueda de un trasplante.
Lucas Souza, padre de Ester y pastor, relató que su hija permaneció 54 días hospitalizada —24 en la UCI— en São José do Rio Preto durante la pandemia. Debido a la necesidad de hemodiálisis, los médicos alertaron sobre la urgencia de un trasplante. Aislada de su rutina y de sus hermanos, la niña encontraba consuelo en la oración, recuerda su padre. Residente de Votuporanga, Ester se recuperó del procedimiento y retomó sus predicaciones y mensajes en redes sociales, donde reúne cerca de un millón de seguidores.
Los mensajes de Ester alcanzan una amplia audiencia y generan numerosas interacciones. Su lema «Nadie te robará lo que Dios te ha dado!» superó las 350.000 visualizaciones, y su participación en el Programa Silvio Santos, donde predicó sobre José en Egipto, acumuló más de 900.000 vistas en Instagram. Para su familia, el trasplante significó más que la recuperación de la salud: fue la confirmación de un milagro. Su padre, profundamente conmovido, afirmó que cada día tras la cirugía es una celebración: «Ella es nuestro milagro».
Vocación espiritual y primeros signos de la enfermedad.
Según Lucas, su hija posee un don especial para transmitir fe y alegría. Desde los tres años, Ester hablaba de la Biblia con una naturalidad que sorprendió a su madre, Adriana Souza, quien decidió grabarla. Poco después aparecieron los primeros signos de la enfermedad que llevó a su hospitalización y posterior trasplante. Durante su estancia en la UCI, Ester dedicaba sus días a hablar con Dios y pedir por su recuperación.
La cirugía fue un éxito y el alta hospitalaria representó un alivio tras días de temor. Desde entonces, la niña afirma que ha interpretado su experiencia como una misión personal. «En la UCI comprendí que mi propósito era difundir el amor de Jesús en el mundo, y por eso intensifiqué mis mensajes en video», explica. Su testimonio sobre la hospitalización se convirtió en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales. Desde entonces, estas publicaciones forman parte de la rutina de su familia.
Impacto en redes y vida cotidiana tras el trasplante.
«Todavía lo estoy asimilando, pero me alegra profundamente que la palabra del Señor haya alcanzado tantas vidas y sentir tanto cariño a la vez», expresa Ester. Según los mensajes enviados a la familia, muchos seguidores aseguran que regresaron a la iglesia. Lucas señala que, pese a la notoriedad alcanzada, Ester mantiene una rutina propia de su edad: asiste a la escuela, participa en las actividades de la iglesia, canta en el grupo juvenil y disfruta con sus amigos. En casa, sus padres solo sienten gratitud.
El pastor recuerda los días en que veía a su hija rodeada de máquinas y medicamentos, sin saber cuál sería el desenlace. Hoy, al verla hablar con firmeza desde el púlpito, comprende el verdadero significado de «milagro». Ser su padre es un orgullo inmenso: ella nos da fuerzas, nos enseña a ser resilientes y a mantener intacta nuestra fe. Su seguridad nos inspira cada día, incluso en los momentos de lágrimas. «Es nuestro milagro», concluye.
Fuente: Aepmp




