La Iglesia tiene como misión principal predicar la verdad del Evangelio de Cristo.
La Iglesia es una institución que tiene como misión principal predicar la verdad del Evangelio de Cristo a todas las personas, sin importar su condición social, económica o cultural. Sin embargo, en ocasiones, algunas iglesias pueden caer en la tentación de no predicar la verdad con el fin de no perder feligreses, lo cual es un grave error.
La Iglesia que no predica la verdad para no perder personas, pierde a Cristo. Esta afirmación se basa en la siguiente cita bíblica: «Porque todo aquel que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adulterina y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles» (Marcos 8:38).
Esto significa que si una Iglesia no predica la verdad del Evangelio, está renunciando a su compromiso con Cristo y con su mensaje de salvación. La verdad del Evangelio es el fundamento de la fe cristiana y no puede ser comprometida o alterada para adaptarse a las preferencias de las personas.
La Iglesia que no predica la verdad corre el riesgo de caer en la apostasía.
Además, la Iglesia que no predica la verdad corre el riesgo de caer en la apostasía, es decir, en la negación de la fe cristiana. La Biblia nos advierte sobre este peligro en 1 Timoteo 4:1: «Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios».
Por lo tanto, es importante que la Iglesia se mantenga fiel a la verdad del Evangelio y no se preocupe por perder personas. La Iglesia debe ser un lugar donde se predique la verdad con amor y compasión, pero sin comprometer el mensaje de salvación que Cristo nos ha dejado.
En conclusión, la Iglesia que no predica la verdad para no perder personas, pierde a Cristo. La verdad del Evangelio es el fundamento de la fe cristiana y no puede ser comprometida o alterada para adaptarse a las preferencias de las personas. La Iglesia debe ser un lugar donde se predique la verdad con amor y compasión, pero sin comprometer el mensaje de salvación que Cristo nos ha dejado.
Fuente: Aepmp News




