Historia de Job.
La historia de Job es una de las más conocidas y conmovedoras de la Biblia. Este relato nos muestra el sufrimiento y la perseverancia de un hombre justo que fue puesto a prueba por Dios. A continuación, presentamos la historia de Job con citas bíblicas para entender mejor su mensaje.
Job era un hombre rico y piadoso que vivía en la tierra de Uz. Tenía siete hijos y tres hijas, y poseía grandes riquezas en ganado y tierras. Pero un día, Satanás se presentó ante Dios y cuestionó la fe de Job. Dios permitió entonces que Satanás pusiera a prueba a Job, quitándole todo lo que tenía. «Entonces Satanás respondió al Señor, y dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene?» (Job 1:9-10).
Job perdió todo lo que tenía.
En un solo día, Job perdió todo lo que tenía: sus ganados fueron robados, sus siervos asesinados, y sus hijos murieron en un terrible accidente. Pero a pesar de todo esto, Job no renegó de Dios. «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.» (Job 1:21).
Satanás no se dio por vencido y volvió a tentar a Job, esta vez atacando su salud. Job enfermó gravemente y sufrió dolores terribles en su piel. Su esposa le sugirió que renegara de Dios, pero Job se mantuvo fiel. «¿Aceptaríamos de Dios el bien, y el mal no lo aceptaríamos?» (Job 2:10).
Job tenía tres amigos que vinieron a consolarlo: Elifaz, Bildad y Zofar. Pero en lugar de consolarlo, lo acusaron de haber pecado y merecer su sufrimiento. Job se defendió, argumentando que era inocente. «¿No sabéis vosotros también hablar palabras de razón? Callad ahora, y dejadme que hable yo.» (Job 13:5).
Job nos enseña sobre la importancia de mantener la fe en momentos difíciles.
La discusión entre Job y sus amigos se prolongó durante muchos capítulos, hasta que finalmente apareció Eliú, un joven sabio que reprendió tanto a Job como a sus amigos por su falta de comprensión. «Oídme ahora, oh sabios; escuchadme, vosotros doctos. Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta lo que uno come.» (Job 34:2-3)
Finalmente, Dios se presentó ante Job en una tormenta y le habló directamente. Le explicó que su sufrimiento no era un castigo por pecados cometidos, sino una prueba de su fe. Y al final, Dios restauró a Job su riqueza y le dio una familia nueva.
«Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.» (Job 42:12). La historia de Job nos enseña sobre la importancia de mantener la fe en momentos difíciles. A pesar del dolor y la pérdida, Job nunca renegó de Dios. Y al final, su fe fue recompensada con creces.
Fuente: Aepmp News




