Cristianos adoran a Dios tras un tornado que destruyó el templo mientras estaban dentro en Mississippi. El fenómeno dejó 17 heridos y causó destrucción en varias comunidades del estado.
Cristianos adoró a Dios en medio del tornado
En medio de la devastación, la historia de la Coaltown Baptist Church en Purvis se convirtió en un ejemplo de fe para muchas personas. Los crsitianos continuó adorando a Dios dentro del templo aun cuando el techo comenzaba a destruirse.
El hecho ocurrió el 6 de mayo de 2026. Los miembros de la iglesia se encontraban preparando alimentos, de un momento a otro, comenzó el tornado. El pastor Jimmy Breazeale ordenó que todos se dirigieran hacia la parte de atrás del templo porque era mucho más seguro.
Creyentes oraron y cantaron durante la tormenta
Según el pastor, mientras se trasladaban al pasadizo, la gente empezó a orar y a cantar el himno «Amazing Grace» para que Dios los guardara. Algunos de los presentes sintieron que las paredes se movían de un lado a otro a medida que el tornado se hacía más fuerte, y aun así continuaron cantando y orando.
Por un momento el miedo se apoderó de varias personas. Un hombre observaba hacia afuera mientras el fuerte sonido del tornado estremecía el lugar. El techo del templo fue destruido por completo y también colapsó parte del área del comedor. A pesar de los daños, no hubo heridos dentro de la iglesia.
El templo quedó destruido tras el tornado
Las imágenes del templo tras la tormenta muestran que la estructura quedó completamente destruida. Sin embargo, los miembros de la congregación quedaron impactados porque, aunque el edificio quedó en ruinas, todos sobrevivieron por la gracia y misericordia de Dios.
«Dios siempre estuvo con nosotros», expresó uno de los miembros de la iglesia al recordar los momentos de angustia vividos durante el tornado. Los cristianos aseguró que nunca dejaron de orar ni de confiar en Dios mientras eran trasladados a un lugar más seguro.
Pastor agradece a Dios por proteger a la congregación
El pastor Breazeale afirmó que, después del tornado, los hermanos se dieron cuenta de que el techo del templo había quedado destruido y que el lugar ya no podía ser utilizado. Aun así, expresó gratitud hacia Dios porque ninguno de los presentes salió herido.
«Es por la gracia divina que estamos vivos», declaró el pastor luego de la tragedia que afectó a varias comunidades en Mississippi.
La fe en Dios fortaleció a la congregación
La experiencia de esta congregación recuerda que, aun en medio de los momentos difíciles, muchas personas encuentran fortaleza y esperanza en Dios. La Biblia declara: «Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones» — Salmos 46:1.
Fuente: Aepmp News




