La Corte Suprema de India ratificó la destitución de un oficial del Ejército cristiano que se negó a participar en rituales ajenos a su fe durante actos militares. El teniente Samuel Kamalesan desobedeció la orden de su superior de ingresar al Sarva Dharma Sthal, un espacio de culto multirreligioso del Ejército indio. Kamalesan se desempeñaba como comandante del Escuadrón B, integrado por soldados de tradición sikh.
Objeción de conciencia del soldado.
El soldado sostuvo en su defensa que, durante desfiles y celebraciones religiosas, acompañaba a sus tropas hasta el lugar de culto, pero evitaba ingresar al interior del santuario donde se realizaban los rituales. Kamalesan señaló que, por su fe cristiana protestante, que rechaza la idolatría, no podía participar en esa parte de la ceremonia. Afirmó que su presencia en el exterior constituía un gesto suficiente de respeto y apoyo hacia su unidad.
El 2021, Samuel fue dado de baja del ejército sin derecho a pensión ni indemnización tras rechazar integrarse al «Sarva Dharma Sthal». El militar, recurrió la decisión, pero el Tribunal Superior de Delhi la ratificó. La corte concluyó que su negativa constituía un acto de indisciplina al anteponer sus creencias a las órdenes de servicio. Consideró que su conducta reflejaba un grave menosprecio a la autoridad y que, por sí sola, justificaba la expulsión. El tribunal añadió que una actitud desafiante es incompatible con las exigencias de las fuerzas armadas.
Impacto en la disciplina militar.
El Ejército indio sostuvo que la participación de su personal en ceremonias religiosas es esencial para mantener la cohesión y la moral, y que la negativa de Samuel Kamalesan a intervenir en dichos rituales afectaba la unidad y la disciplina operativa. El caso llegó a la Corte Suprema de la India, que ratificó su destitución al considerarlo «no apto para el servicio militar». El tribunal, integrado por dos jueces, concluyó que el oficial permitió que sus convicciones personales primaran sobre la disciplina y la cohesión institucional.
La Corte Suprema estableció que las Fuerzas Armadas no pueden anteponer creencias religiosas individuales a la cultura institucional. Open Doors Mission ubicó a la India en el puesto 11 de la Lista Mundial de Vigilancia 2025, que identifica a los países con mayor persecución contra cristianos. Diversas organizaciones y líderes cristianos han señalado un incremento de estos actos desde la llegada al poder de nacionalistas hindúes. Durante la última década, la situación se ha intensificado hasta motivar una reevaluación de la clasificación del país a principios de este año.
Cambios en el clima religioso en la India.
La región pasó de ser un entorno hostil a un lugar donde la Constitución garantiza la libertad religiosa y, en teoría, el gobierno busca protegerla. Sin embargo, algunos grupos continúan restringiéndola. Según Todd Nettleton, de la organización La Voz de los Mártires, India ha sido reclasificada como una nación con limitaciones, donde el propio gobierno se ha convertido en el principal agente de persecución religiosa. Nettleton señaló que este cambio se ha consolidado bajo el liderazgo del primer ministro Modi y su administración nacionalista hindú.
Fuente: Aepmp News




