En una entrevista, al Pastor John Piper le preguntaron acerca de la posibilidad de cambiar de iglesia cuando uno siente que no está experimentando un crecimiento espiritual, una situación común entre los cristianos que enfrentan desafíos dentro de su denominación o experimentan estancamiento personal. En su podcast «Ask John», le plantearon una pregunta sobre si debería cambiar de iglesia si siente que no está experimentando un crecimiento espiritual.
Pastor Piper aconseja a los creyentes.
Como experto de renombre internacional, el Pastor Piper respondió que la primera medida no debería ser buscar lo negativo en una iglesia, sino más bien enfocarse en la solidez doctrinal, el cuidado pastoral y el amor mutuo como elementos fundamentales para permanecer en una congregación. Si a pesar de contar con estos elementos, aún experimentamos estancamiento en nuestro crecimiento espiritual, Piper sugiere que el problema podría residir no tanto en la iglesia en sí, sino más bien en aspectos internos que requieren ser abordados a nivel personal.
El Pastor señaló que «aquí está sucediendo algo más», instando al creyente a explorar a fondo para comprender los obstáculos que surgen en su interior, con el fin de descubrir la razón por la cual su espiritualidad se encuentra estancada. La afirmación inicial planteada es relevante en el sentido de que el cambio de iglesia no necesariamente garantiza un crecimiento personal. Es importante reconocer que la sensación de estancamiento es una experiencia subjetiva que puede no estar directamente relacionada con la comunidad religiosa en la que se participa.
El desarrollo de la iglesia no se limita.
El teólogo destaca que, si bien el cambio de entorno puede inicialmente generar una sensación de renovación, es fundamental tener en cuenta que los desafíos personales pueden surgir en cualquier contexto. La adoración y la predicación experimentarán un cambio notable, que sin duda generará un impulso energizante en el corto plazo. Sin embargo, es importante reconocer que este cambio es artificial y probablemente no aborde la causa principal del problema. Como señala Piper, es probable que nos encontremos enfrentando la misma dificultad en esa iglesia.
Es crucial comprender que para abordar este tipo de situaciones de manera efectiva, necesitamos contar con la colaboración y el apoyo de otros hermanos en la fe. Creo firmemente que el Señor nos insta a fomentar el crecimiento continuo de la iglesia durante nuestra permanencia en este mundo. Sin embargo, debemos ser conscientes de que el crecimiento conlleva diversos obstáculos que van más allá de la esfera eclesiástica.
Es crucial reconocer que el desarrollo de la iglesia no se limita únicamente a cuestiones internas, sino que también enfrenta desafíos externos que requieren atención y dedicación. Nuestra labor no solo consiste en fortalecer la fe y la comunidad dentro de la iglesia, sino también en superar las barreras que puedan obstaculizar su crecimiento. Es un compromiso constante que demanda perseverancia, sabiduría y discernimiento para superar los desafíos que se presenten en el camino. Con la guía del Señor, confío en que podremos superar cualquier obstáculo y continuar expandiendo su obra en el mundo.
Fuente: Aepmp News




